Dos villas, dos formas de mirar el mar
Ravello se encuentra a unos 350 metros sobre el nivel del mar, por encima de Amalfi y Minori, y sus dos villas más célebres aprovechan esta posición de manera distinta. Villa Rufolo, muy cerca de la plaza del Duomo, es un complejo medieval con arquitectura, patios y jardines en terrazas. Villa Cimbrone, al final del pueblo, es sobre todo un recorrido de avenidas, pérgolas y miradores.
Visitar ambas es sencillo, pero conviene saber qué esperar: la primera se lee como un relato histórico, la segunda como un largo paseo hacia el horizonte.
Villa Rufolo: un legado del siglo XIII
La villa data del siglo XIII, en la época en que Ravello era un centro próspero y bien conectado con el Mediterráneo. Toma su nombre de la familia Rufolo, una de las más destacadas del periodo. A lo largo de los siglos la propiedad conoció etapas de abandono, hasta la restauración decimonónica impulsada por el escocés Francis Nevile Reid, que la adquirió en 1851 y se ocupó de su recuperación y de los jardines.
La estructura conserva un fuerte carácter medieval, con influencias árabe-sicilianas que se reconocen sobre todo en los arcos y el claustro.

Qué observar dentro de Villa Rufolo
El recorrido parte de la torre de entrada y continúa entre patios, edificios históricos y parterres bien cuidados. Vale la pena ir más despacio en algunos puntos:
- el claustro de arcos entrelazados, uno de los rincones más fotografiados de la villa;
- los jardines floridos, con perspectivas abiertas sobre la costa;
- el mirador, donde en verano se instala el escenario suspendido del Ravello Festival, con el mar como telón de fondo.
Aquí, en 1880, se alojó Richard Wagner, que encontró en estos jardines la inspiración para el jardín de Klingsor en Parsifal. Es una asociación que se aprecia muy bien a media mañana o a última hora de la tarde, cuando la luz suaviza los colores.
Villa Cimbrone y el Viale dell'Immenso
Para llegar se camina desde el centro por calles y callejones en suave subida, un trayecto que forma parte de la experiencia. En el interior, el corazón de la visita es el Viale dell'Immenso, un largo recorrido arbolado y florido que atraviesa el jardín y conduce al punto más escénico de la propiedad.
La villa fue replanteada a comienzos del siglo XX por el inglés Ernest Beckett, luego Lord Grimthorpe, que diseñó los jardines mezclando elementos clásicos, pérgolas y rincones románticos. A lo largo del camino encontraréis estatuas, setos y pequeños rincones sombreados: el ritmo adecuado es el de un paseo sin meta.

La Terraza del Infinito
El Viale dell'Immenso termina en la Terraza del Infinito, un mirador con balaustrada decorada con bustos de piedra. Desde aquí la vista se desplaza sobre el golfo de Salerno y la costa, con el mar muy abajo.
Es un punto donde la luz cambia con rapidez: por la mañana los perfiles de la costa están más nítidos, mientras que hacia la tarde los tonos se calientan. Quien sufra de vértigo debe recordar que la barandilla se asoma a una caída notable, así que conviene disfrutar de la vista con calma y sin acercarse demasiado al borde.
Cómo unir las dos visitas
Las villas están a una distancia de paseo a pie, en un centro peatonal. Un orden sensato es empezar por Villa Rufolo, cerca de la plaza, y seguir luego hacia Villa Cimbrone para disfrutar del descenso con más tranquilidad.
Si el tiempo es escaso, elegid según vuestros gustos: Villa Rufolo para la historia, la arquitectura y su vínculo con la música; Villa Cimbrone para los jardines y las vistas abiertas. Quien pueda dedicar a cada una una visita pausada debería evitar cerrar el recorrido con prisa.

Consejos prácticos
Los horarios de apertura, las entradas, los posibles cierres y los accesos cambian a lo largo del año: comprobad siempre la información en los canales oficiales de las villas antes de partir. Lo mismo vale para el calendario del Ravello Festival, que puede influir en la organización de los espacios de Villa Rufolo.
- Llevad calzado cómodo: los recorridos incluyen escalones, grava y pendientes.
- Llevad agua y un sombrero en los meses cálidos.
- Para las fotos, buscad las horas con luz lateral, más suave.
- Tened en cuenta que el tiempo puede cambiar rápidamente a esta altitud.
Preguntas frecuentes
¿Qué villa elegir si tengo poco tiempo?
Villa Rufolo es la opción más adecuada para quien busca historia, arquitectura y el vínculo con Wagner y con el Festival; Villa Cimbrone convence a quien prefiere jardines, paseo y mirador. Si podéis, visitad ambas: se complementan.
¿Se puede llegar a las dos villas a pie desde el centro de Ravello?
Sí. El centro es peatonal, Villa Rufolo está junto a la plaza del Duomo y Villa Cimbrone se alcanza con un paseo en ligera subida. Para horarios y condiciones de acceso, consultad las fuentes oficiales.
¿Se puede asistir a un concierto en Villa Rufolo?
En verano, el Ravello Festival propone conciertos en el escenario suspendido del mirador de la villa. Las fechas, programas y modalidades de participación deben verificarse en la web oficial del Festival.
Fuentes y enlaces útiles
Horarios, precios y servicios pueden cambiar: consulta siempre las fuentes oficiales antes de viajar.
Actualizado: 2026-10-26



